Mampostería, adobe y roble
Las paredes son gruesas de verdad, y eso se nota en agosto y se nota en enero. La casa se levantó con la piedra de aquí, con adobe y con vigas y columnas de roble que siguen a la vista.
En la reforma no se tapó nada de eso: se dejó lo que estaba bien y se le puso alrededor lo que hacía falta para vivir hoy.