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Tozoloslobos Casa Rural

  LA CASA

Piedra, madera y adobe, y dos plantas para catorce

Una casa antigua reformada entera, con 160 m² en dos plantas y un patio amurallado de 150. Lo que sigue es lo que hay, habitación por habitación.

«A nosotros nos encanta nuestra casa y la hemos diseñado para el disfrute, el retiro rural y el descanso, sin dejar de lado todas las comodidades necesarias.»

Marina Rodríguez  ·  propietaria de Tozoloslobos

6
habitaciones
10 a 14
personas
160 m²
en dos plantas
150 m²
de patio amurallado

  LA PLANTA BAJA

Todo en una pieza, y accesible

El hall de entrada, la cocina completa, el comedor, el salón con chimenea y la sala de té que da al patio: una sola estancia diáfana. Está diseñada para que nadie se sienta fuera del grupo por estar en otra parte de la casa.

Es además la planta accesible en silla de ruedas. Aquí están una habitación de matrimonio y un baño grande con ducha, y ese baño tiene dos accesos independientes.

EL COMEDOR, CON LA CHIMENEA AL FONDO

LA HABITACIÓN DE LOS LOBEZNOS

  LA PLANTA DE ARRIBA

El laberinto, y el rincón para escaparse

Arriba no hay un pasillo con puertas: hay habitaciones que dan a habitaciones. Cinco son de matrimonio y una es cuádruple, con literas de noventa: esa es la de los lobeznos.

Hay también un rincón de lectura, que es lo que se agradece cuando abajo hay catorce personas, y una zona de juego para los pequeños con pizarra de tizas, cuentos y juguetes.

  LOS NOMBRES DE LA CASA

Cosas que estaban aquí antes que nosotros

La habitación de los lobeznos

Es la de las literas, y se llama así desde antes de que la casa fuera casa rural. Tiene cuatro plazas de noventa, pizarra de tizas al lado, muebles a su altura, cuentos y juguetes. Los niños se meten ahí y no vuelven a aparecer hasta la cena.

La zamarra del abuelo Fructuoso

Sigue colgada donde siempre. No es decoración de catálogo comprada para que la casa parezca antigua: es la zamarra de su abuelo, y la casa era de él.

El laberinto de arriba

Ella misma lo llama así. La planta de arriba no tiene un pasillo con puertas: tiene habitaciones que dan a habitaciones, y un rincón de lectura para escaparse de la planta baja cuando abajo hay catorce personas.

LA ZAMARRA DEL ABUELO FRUCTUOSO

  EL PATIO

Ciento cincuenta metros cuadrados, y amurallado

Es la parte de la casa que más se usa, y por eso tiene cocina propia. Hay un cenador cubierto con barbacoa y cocina de gas, para asados y paellas, que funciona igual en invierno. Y como está cerrado del todo, los niños y los perros andan sueltos.

EL CENADOR CUBIERTO

LA BARBACOA Y LA COCINA DE GAS

EL COLUMPIO DOBLE DE HIERRO

LA MESA DEL JARDÍN

EL PATIO, CERRADO DEL TODO

  LO QUE HAY Y LO QUE HAY QUE PREGUNTAR

Antes de reservar, por si te lo estás preguntando

¿Admitís mascotas?

Sí, siempre que quepan por la puerta. Se pide una fianza pequeña que se devuelve a la salida si todo está bien.

¿Hay wifi y calefacción?

Wifi por fibra óptica y calefacción central en otoño e invierno, además de las dos chimeneas. Y Smart TV.

¿Se puede aparcar?

Hay dos zonas privadas en el frontal y un solar al lado. El patio también se puede usar como aparcamiento cerrado.

¿Venimos con un bebé?

Hay cuna y trona, pidiéndolas antes. Y una habitación entera pensada para niños.

¿Hay que llevar comida?

La casa está preparada para llegar a mesa puesta, pero la comida y la bebida corren por vuestra cuenta. En el pueblo y alrededor hay dónde comprar.

¿Nos decís qué hacer por la zona?

Os mandamos una guía turística con puntos de interés, actividades y restaurantes. Y si queréis ver fauna, preguntad: sabemos dónde.

¿Os cuadra la casa?

Escríbenos con las fechas y cuántos sois, y os decimos si está libre.