Ciento cincuenta vecinos, y te saludan
Otero de Bodas es pequeño y tranquilo, y eso es exactamente lo que se viene a buscar. La casa está en las afueras del casco urbano, con acceso asfaltado y con vistas a la sierra.
En el pueblo quedan cosas que merecen un paseo: la antigua bodega, el potro para herrar y la Fuente Juan Pedrada. Y encima del pueblo, el Muelo, a 998 metros.